Encontrar a la persona adecuada para cuidar de nuestro ser querido en casa puede ser un proceso largo. Si bien es importante contar cuanto antes con el apoyo que necesitamos, al mismo tiempo, es esencial que nos aseguremos de que nuestro familiar recibe cariño, comprensión y los mejores cuidados, priorizando así su bienestar y calidad de vida.
Elegir a la persona ideal implica considerar varios factores clave como, por ejemplo, las necesidades específicas de la persona a cuidar, la experiencia y formación del profesional o el vínculo emocional que se establece entre ambos. ¿Cómo tomar esta decisión? Te ofrecemos cuatro consejos para tomar esta importante decisión con seguridad y que este proceso sea lo más sencillo posible:
1. Identifica las necesidades de cuidado
No todas las personas tienen el mismo nivel de autonomía ni requieren el mismo tipo de asistencia. Algunas solo necesitarán compañía durante el día para actividades como salir a la calle, hacer la compra o realizar tareas domésticas de manera segura.
En cambio, otras personas tienen un grado de dependencia elevado y requerirán una supervisión y un apoyo continuo más especializado. Esto puede incluir:
- La presencia de la persona cuidadora también durante la noche.
- Proveer de ciertos cuidados médicos: la administración de medicación, el control de signos vitales (presión arterial, niveles de azúcar en sangre, oxígeno, etc.).
- Cuidar de heridas y úlceras, como las escaras que aparecen por la falta de movilidad.
La mejor forma de ordenar todas estas necesidades es realizar una lista (tipo checklist) en la que vayamos marcando todos los requerimientos que se nos ocurra.
Por ejemplo:
- Necesita cuidado continuo, incluida la noche.
- Ayuda para asearse y vestirse.
- Preparación de comidas.
- Acompañamiento a citas médicas…
Si tu lista de necesidades es extensa, una buena estrategia es organizar las tareas en subcategorías, como ‘Cuidado personal’, ‘Alimentación’, ‘Cuidados médicos’, entre otras. Esta organización te permitirá identificar más rápido los distintos ámbitos de trabajo y asegurarte de que todas las áreas esenciales estén cubiertas.
Además de ser útil para establecer las necesidades, la checklist será una excelente base para iniciar la relación laboral con la persona cuidadora, que tendrá por escrito todo lo que debe tener en cuenta en el cuidado de nuestro ser querido (y no se olvidará de nada).
2. Selecciona a tu persona cuidadora ideal
Una vez tengas claras las necesidades de cuidado de tu familiar, es el momento de comenzar a buscar a las personas candidatas.
Es esencial verificar que:
- La persona cuidadora cuenta con las referencias, formación y experiencia previas necesarias, sobre todo si nuestro familiar requiere de cuidados especiales.
- Tiene experiencia en situaciones similares a las de nuestro ser querido, como el cuidado de personas con enfermedades crónicas, demencia o movilidad reducida.
- Su disponibilidad se ajusta a nuestros horarios y necesidades, ya sea para atención durante el día, noches o incluso fines de semana.
¿Sabías qué…?
En Clara en Red, apostamos por la formación especializada a las personas cuidadoras registradas en nuestra plataforma, asegurando que estén totalmente capacitadas para brindar el mejor cuidado posible.
Según un estudio del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) de la Universidad de Granada [1], las personas mayores atendidas por personas cuidadoras que habían participado en un programa de capacitación mejoraron su calidad de vida, capacidad cognitiva y capacidad funcional.
En nuestra plataforma descubrirás perfiles formados y adaptados a lo que buscas, con detalles claros y niveles de compatibilidad contigo y con tu ser querido. ¡Y podrás agendar entrevistas para conocerlas!
3. Prepara la entrevista
Antes de realizar entrevistas, te recomendamos que prepares las preguntas para no olvidar ningún aspecto importante. Por ejemplo:
- ¿Qué experiencia previa tienes?
- ¿Qué harías si surge una emergencia?
- ¿Cómo actuarías si la persona a la que cuidas se altera?
- ¿En qué casos llamarías a la familia?
Lógicamente, el coste también es un factor para tener en cuenta, pero te recomendamos que no elijas necesariamente el servicio más barato, sino el que mejor se adapta a vuestras necesidades.
Según algunos estudios, las personas necesitamos sentir que tenemos control sobre nuestras vidas [2]. Por ello, antes de tomar una decisión final, te recomendamos que involucres a la persona cuidada en el proceso de selección, siempre que sus capacidades lo permitan. Puedes preparar una segunda entrevista con ella para que se sienta parte activa de la decisión.
4. Construye una relación de confianza
Una vez seleccionada a la profesional, es necesario afianzar la relación. Incluso aunque las cosas no sean perfectas al inicio, con interés y compromiso se puede construir una relación sólida y de confianza.
En un post anterior titulado “cómo acompañar a un ser querido cuando llega una persona cuidadora” profundizábamos en este tema. Ante un cambio tan importante, es normal que surjan miedos e inquietudes, especialmente en la persona cuidada, y debemos comprenderlas y validarlas.
No subestimes la importancia del periodo de adaptación. Todas las personas implicadas deben acostumbrarse poco a poco a esta nueva realidad, incluida la persona cuidadora. Mantener una conversación honesta y fluida con ellas para conocer sus necesidades y emociones te evitará problemas en el futuro.
Y, si aun así tienes muchas dudas, siempre puedes acordar un periodo de prueba con la persona cuidadora para asegurarte de que todo fluye como debería. Así podrás realizar ajustes si es necesario.
Da el paso final: regístrate en Clara en Red
Si has llegado hasta aquí, solo te queda un paso para encontrar a la persona ideal para el cuidado de tu familiar: registrarte en Clara en Red. Te acompañaremos en cada paso para encontrar a la cuidadora ideal.
Solo necesitas:
- Completa un formulario con la información clave sobre tu situación.
- Explorar las opciones que tenemos en nuestra base de datos y descubre perfiles de cuidadoras adaptados a lo que buscas.
- Elegir y contactar a las personas que mejor encajen y agendar entrevistas para conocerlas.
Recuerda que te apoyaremos en todo el proceso, asegurándonos de que encuentres a la persona adecuada para el cuidado de tu ser querido.
[1] Sanjuán, M., Navarro, E., & Calero, M. D. (2023). Caregiver training: Evidence of its effectiveness for cognitive and functional improvement in older adults. Journal of clinical nursing, 32(5-6), 736–748. Recuperado de https://doi.org/10.1111/jocn.16301
[2] Fuente: Glass, D. C., & Singer, J. E. (1972). Urban stress: Experiments on noise and social stressors. Academic Press. Lazarus, R. S., & Folkman, S. (1984). Stress, appraisal, and coping. Springer Publishing Company. Recuperado de https://link.springer.com/rwe/10.1007/978-1-4419-1005-9_215